El agua es un recurso escaso y limitado. Su uso responsable y eficiente es imprescindible para mantener la sostenibilidad de la agricultura. Esto queda patente en situaciones de sequía como la que estamos viviendo actualmente. Pero además, se hace imprescindible en la agricultura actual por los precios que el agricultor tiene que pagar por el agua y la energía. Todo ello está llevando a la agricultura profesional y, cada vez más, al pequeño agricultor hacia las últimas tecnologías en sistemas de riego. Sistemas de baja presión y de alta eficiencia.

La eficiencia del riego por goteo

El riego por goteo es el sistema más eficiente para todo tipo de cultivos, pues se trata de un riego localizado justo en la zona de las raíces, que es dónde la planta aprovecha el agua aplicada. Además una de las fortalezas de este sistema es la aplicación del abono junto con el agua, también de forma localizada, lo que implica un alto aprovechamiento de los nutrientes por parte de la planta y evita pérdidas de abono en el terreno en profundidad.

Para los cultivos hortícolas se utilizan goteros de bajo caudal, desde 0,4 l/h, que requieren una muy baja presión de funcionamiento (0,25 atmósferas para caudales de 0,4 y 0,6 l/h y 0,4 atmósferas para caudales a partir de 1 l/h).

Bajos caudales

El agricultor puede elegir entre una amplia variedad de tipos de tubería de goteo. Según el espesor de la tubería dispone de cinta, tubería de pared media o tubería de pared gruesa. Según el uso que le quiera dar y durante cuántas campañas quiera utilizarla podrá elegir invertir en un tipo u otro de tubería, adaptando el coste a las necesidades particulares.

El agricultor puede elegir entre una amplia variedad de tipos de tubería de goteo. Según el espesor de la tubería dispone de cinta, tubería de pared media o tubería de pared gruesa. Según el uso que le quiera dar y durante cuántas campañas quiera utilizarla podrá elegir invertir en un tipo u otro de tubería, adaptando el coste a las necesidades particulares.

El riego es uniforme en toda la parcela, tanto al principio de la línea como al final, con los goteros autocompensantes

Además de la ventaja económica citada para los goteros autocompensantes tendríamos algunas ventajas adicionales:

  • Los goteros autocompensantes: aplican el mismo caudal dentro de un intervalo de presión (0,25 a 4 atmósferas). De forma que el riego es uniforme en toda la  parcela tanto al principio de la línea como al final.

  • Ahorro de agua y fertilizantes, ya que al emitir el mismo caudal al principio y al final de la línea no tenemos que malgastar aplicando una mayor cantidad en el inicio para que la final llegue lo que necesitamos.

  • Menor impacto para el medio ambiente: ya que al tratarse de un sistema multicampaña, el plástico utilizado en su fabricación tiene una vida útil mucho mayor.